jueves, 26 de noviembre de 2009

Por fin Juslibol

Hacía tiempo que no pasaba toda la mañana por Juslibol. Ayer saqué un poco de tiempo y me decidí a volver a uno de los parajes más bellos de Zaragoza, aunque lo que ví no me gustó mucho. Primero por los cortados, silenciosos pero llenos de vida, podía oirse los chismes de las currucas y algún alaudido. Subiendo, bajando, por terrenos polvorientos entre carrascos y romeros y tomillos aun con flor, a la sombra de un Ratonero en busca del almuerzo (qué agradable sensación).


peligro dederrumbe

Cuando desde lo alto pude ver la transformación que había sufrido la entrada a los galachos, con esa nefasta chopera en medio, casi me voy "pabajo". Esas mini lagunas desiertas, que horrible interpretación de la naturaleza y de lo que es un ambiente ripario.


Vista de la chopera desde el mirador del escarpe

 Hacía tiempo que no pasaba toda la mañana por Juslibol. Ayer saqué un poco de tiempo y me decidí a volver a uno de los parajes más bellos de Zaragoza, aunque lo que ví no me gustó mucho. Primero por los cortados, silenciosos pero llenos de vida, podía oirse los chismes de las currucas y algún alaudido. Subiendo, bajando, por terrenos polvorientos entre carrascos y romeros y tomillos aun con flor, a la sombra de un Ratonero en busca del almuerzo (qué agradable sensación).


                                              peligro dederrumbe

Cuando desde lo alto pude ver la transformación que había sufrido la entrada a los galachos, con esa nefasta chopera en medio, casi me voy "pabajo". Esas mini lagunas desiertas, que horrible interpretación de la naturaleza y de lo que es un ambiente ripario.


                               Vista de la chopera desde el mirador del escarpe

Por entre los caminos interiores del galacho todo es vida en absoluto silencio, excepto por los ruiseñores bastardos, pitos, currucas cabecinegras, lavanderas blancas y alguna cascadeña, hasta la visita de un arrendajo cotilleando mi presencia, y un pescador tirando de carrete para sacar alguna perca o carpa, ¿tendrá licencia en regla? (me pregunto para mis adentros). Sauces, chopos, olmos, majuelos, arces, rosales, álamos, fresnos pelados y barro y más barro producto de la húmedad y de ese microclima tan caracterísco que tiene los Galachos de Juslibol.

 
                            sendero principal                                           casa de pito real

Al acabar mi visita recorro el trecho que va bordeando la orilla del Ebro desde las casetas de observación (sucias, malolientes, deshechas por dentro, lástima no poder mostrar fotos pero es que se me acabó la batería) hasta el enlace con la autovía, por entre los campos de acelgas y siembras pisoteadas por jabalíes, además de paisanos que aprovechan tan singular lugar para lavar sus autos.

2 comentarios:

  1. El otoño es así.

    Saludos desde Barracuda

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  2. Gracias compañero, recibe mi más cordial de los saludos.

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